TP Abogados - Ley de Protección al Empleo en el Contexto de la Emergencia Sanitaria por Coronavirus.

Ley de Protección al Empleo en el Contexto de la Emergencia Sanitaria por Coronavirus.

Con el objeto de evitar los despidos en medio de la contingencia sanitaria, se promulgó la ley 21.227, también denominada Ley de Protección al Empleo, que, junto a sus modificaciones posteriores, permite el acceso a los fondos del seguro de cesantía mediante la suspensión del vínculo laboral entre el empleador y el trabajador. Tal ha sido el impacto de esta ley que, al 12 de agosto de 2020, más de 700 mil trabajadores tenían sus contratos de trabajo suspendidos.

¿Cuándo opera este mecanismo?

  1. Se puede suspender un contrato de trabajo por acto de autoridad que ordena paralizar una determinada actividad económica. Esta es la única hipótesis que no exige acuerdo entre el empleador y el trabajador. El empleador puede utilizarlo unilateralmente, en tanto se encuentre en esta hipótesis.
  2. Pacto de suspensión de contrato: cumpliendo los requisitos legales, tales como la reducción de ingresos de la empresa y en aquellos casos en que no se encuentren en el primer supuesto, el trabajador y el empleador pueden pactar la suspensión, de común acuerdo.
  3. Pacto de reducción de jornada: al igual que la hipótesis anterior, en determinados casos el empleador y el trabajador pueden acordar una reducción de la jornada de trabajo, hasta un máximo de un 50%.

Algunos aspectos relevantes de la ley 21.227 y sus modificaciones:

  1. No se puede suspender el contrato de trabajo cuando se haya suscrito un pacto previo que permita asegurar la continuidad de la prestación de los servicios. Esto ocurre, por ejemplo, cuando empleador y trabajador suscribieron previamente un anexo de teletrabajo (regulado en el Código del Trabajo en virtud de las modificaciones introducidas por la ley 21.220).
  2. En caso de suspender el contrato, el trabajador se encuentra completamente liberado de la obligación de trabajar, es decir, no tiene la obligación de realizar las funciones para las cuales fue contratado. Por consiguiente, no se puede obligar a un trabajador con contrato laboral suspendido a que realice sus labores, ni siquiera parcialmente.
  3. No corresponde suspender un contrato cuando se encuentre vigente una licencia médica por incapacidad laboral. Asimismo, un pacto de suspensión se interrumpe si se otorga una licencia médica con posterioridad a la suspensión.
  4. Mientras se encuentre suspendido el contrato, el empleador no debe pagar las remuneraciones, puesto que estas se costean con cargo al seguro de cesantía. Sin embargo, el empleador conserva su obligación de pago de las cotizaciones previsionales.
  5. No procederá la suspensión laboral respecto de trabajadoras que se encuentren con fuero maternal (esto es, desde el inicio del embarazo hasta un año después de terminado el postnatal, sin considerar el postnatal parental).
  6. Respecto de la reducción de jornada, es decir, el pacto de reducción permite reducir el tiempo de trabajo y las funciones del trabajador a un espacio temporal determinado, este pacto de reducción no puede superar el 50% de la jornada laboral.

¿Qué ocurre con los despidos?

Mientras se mantenga vigente la ley de Protección al Empleo, las causales de despido se encuentran sumamente restringidas. Por ello, tanto a empleadores como a trabajadores recomendamos que sean revisados profesionalmente todos los despidos que se intenten o produzcan durante la contingencia.

José Daniel Piña
Socio Fundador.
dpina@tpabogados.cl